Muchas veces he escuchado a personas que llegan a la
vejez pensándola como un tiempo en el que no se tiene más por hacer que el
solamente esperar la retirada de la
vida, negando de esta manera cualquier posibilidad de manifestación de su
creatividad. Miro esas persona y veo un cúmulo de conocimientos, de
experiencias, de pensamientos, de ideas que aún son útiles a las demás personas
e incrementar su legado.
Envejecer es la manifestación del recorrido, es el tiempo
de evaluar ese camino transitado, lo ideal es llegar a ese punto fortalecido, con
gran actividad que manifieste la salud física y mental que le permita disfrutar
de esa nueva etapa en la vida.
La creatividad es una actividad inherente a los humanos,
sin embargo no todos fomentamos nuestro ser creativo en la vida. La creatividad
debiera convertirse más en un estilo de vida que en un acto al que se recurra eventualmente,
es una actividad que debería estar presente en cualquier etapa de la vida. Para
ser creativos es necesario fomentar el ser inquietos, es buscar el aprendizaje, mirar
“el otro lado de las cosas”, es intentar combinaciones de conocimientos y generar
nuevos paradigmas.
El hecho de mantenerse como personas que practican la
creatividad fomenta una mente flexible, ejercita la actividad mental y les permite ver que aún les es posible "crear", manteniendo la posibilidad de tener una mirada fresca que les ayude a lograr la
plenitud, reafirmando su identidad, reconociendo su saber ganado, incrementado su
autoestima día a día y conscientes de que aún tienen mucho por ofrecer al mundo y a sí mismos. ¿Te animas a ser un adulto mayor creativo? ¿Qué harás para ello?

