Por Guadalupe Rosas
El arte es como un naranjo, que precisa un suelo y un clima
adecuado para florecer y dar fruto. Hipólito Taine (1828-1893)
Escritor francés
Revisar la función del arte y la creatividad en la
sociedad actual implica primero dar un vistazo acerca de cómo han influido el
arte y la creatividad en el desarrollo del ser humano. El arte ha formado parte
esencial del ser humano, a través de la historia ha sido la manifestación
tangible de su desarrollo intelectual y social, también se le considera la
expresión del espíritu. Su práctica favorece el contacto con la creatividad
permitiendo su desarrollo y exaltando la sensibilidad. A través del arte
podemos generar un lenguaje personal para expresar nuestra visión del mundo y
manifestar nuestros sentimientos, es el canal directo para mostrar las
emociones, explorar diversas formas de pensar y resolver un tema. Es además un
instrumento para desarrollar nuestra capacidad perceptiva y comunicativa.
Practicar el arte implica desarrollar ciertas
habilidades, que van desde la exploración del control de nuestro cuerpo hasta
conocer diversas técnicas que nos permitan manifestar nuestra incursión en
alguna disciplina y por supuesto, conquistar nuestra capacidad expresiva.
De niños vamos conociendo el arte jugando, y a
través de él vamos madurando en el movimiento corporal, aprendemos a
comunicarnos con otros y nos ayuda a autoafirmarnos ¿Cómo? cuando dejamos
manchas en algún sitio, cuando nos enseñan un canto, cuando escuchamos música
y empezamos a bailar o cuando jugamos actuando una situación imaginaria;
el arte nos posee y nos ayuda a crecer. Así vamos avanzando en nuestra madurez
física, intelectual y emocional o afectiva, es el inicio de la formación
integral. Lamentablemente la educación a través del arte no es favorecida
y el grueso de la sociedad no lo considera parte de su vida. El arte
puede ser una ayuda para hacer más ameno y dinámico el aprendizaje de materias
escolarizadas combinando actividades que permitan un adecuado uso del cerebro.
El ser humano percibe el mundo a través de los
hemisferios cerebrales y a través de sus funciones opuestas así como
complementarias, aprendemos. Podría
decirse que cada hemisferio, en cierto sentido, percibe su propia realidad; o
bien que percibe la realidad a su manera. El hemisferio izquierdo se encarga del lenguaje, la escritura, las
matemáticas y la ciencia, es verbal, usa símbolos para representar algo, tiene
conocimiento del tiempo, el orden y la secuencia, analiza, acumula datos y
compara, es lineal en el pensamiento (pensamiento convergente), usa la lógica,
es racional. El hemisferio derecho no es verbal, y se encarga de la música, el
arte, la fantasía y la creatividad es conciente de las cosas, de su imagen pero
no puede nombrarlas; percibe el todo y como se relacionan las cosas entre sí,
vive el tiempo presente por lo tanto es atemporal, no es racional, no emite
juicios, es intuitivo, es imaginativo, múltiple, es de pensamiento holístico o
divergente, es la expresión de emociones.
Vivimos en una sociedad que le da mayor importancia
a las funciones de un hemisferio: el izquierdo. Esta situación repercute
en que las funciones del hemisferio derecho se encuentran limitadas y
disminuidas, lo que resulta en expresiones emocionales limitadas y capacidades
creativas subdesarrolladas e ignoradas.
La creatividad es parte importante para el
desarrollo de sociedades y de cultura, por lo tanto es tarea importante la de
formar seres creativos. Hemos visto que la creatividad es una función del
hemisferio cerebral derecho, por lo tanto para poder formar personas con
mayores capacidades creativas es necesario atender este hemisferio cerebral a
fin de equilibrar las funciones ambos hemisferios. La creatividad es un proceso
que implica factores mentales para generar algo nuevo, van desde concebir la
idea hasta su materialización. Carl Rogers, psicólogo norteaméricano dice: “una
persona es creativa en la medida en que realiza sus potencialidades como
ser humano”. Por lo tanto, todos somos seres creativos, pero debemos
favorecerla a través de técnicas destinadas a ejercitar el pensamiento
creativo.