Cuando inicio una sesión de creatividad o artes plásticas ya sea con
niños o adultos, lo hago con una pequeña meditación, se ha convertido en un
elemento indispensable. A través de ella los asistentes se relajan, se
concentran y estimulan su imaginación.
La meditación nos permite tomar conciencia de
nosotros, de nuestros pensamientos del momento, de nuestras emociones, del aquí
y ahora y darnos un espacio ante todo lo que nos rodea. La respiración es
nuestra ancla para mirarnos, una herramienta útil día a día, habría que
practicarse en diferentes ámbitos, en el hogar, ante una situación estresante o
de mucho cansancio en el trabajo. En la escuela puede ser una herramienta útil
para la educación emocional.